Andrea, mi sumisa * Relato dominación


Llego a casa al anochecer como cada día, entro a casa y como de costumbre, estas parada a un lado con la cabeza gacha esperando mi llegada, te miro de arriba a abajo inspeccionando que este todo en orden… tal como te lo he pedido un traje tipo Maid, bien escotado arriba, acompañado de una falda hasta medio muslo complementado con un par de ligueros terminados en tacones bastante altos para ti.
Decido agacharme delante de ti  para comprobar que haz hecho todo lo que te pedí.
Levantando tu falda veo un coño totalmente depilado y expuesto por la falta de ropa interior, adornado con el pequeño vibrador que controlo con el móvil, has sido muy obediente esta vez pequeña…
-¿Has preparado la cena?, pregunte tajantemente
Tu sin mediar palabra empezaste a caminar delante de mi guiándome hacia el comedor en donde ya estaba todo preparado para mi de una manera muy ordenada y limpia… lo has vuelto a hacer muy bien otra vez.
Procedo a sentarme a la mesa, encendiendo el vibrador al mínimo con mi móvil y sin siquiera mirarte a la cara te ordeno:
-Ya sabes lo que debes hacer
Como autómata te metes bajo la mesa, y sacando mi polla morcillona de mi pantalón empiezas a hacerme una mamada suave y lenta, haciéndome sentir como tu lengua se pasea por todo el tronco de mi falo para luego de un par de lamidas como si de una paleta se tratase llevártela entera a la boca e ir aumentando el ritmo de tu mamada poco a poco mientras sientes como empieza a hincharse dentro de tu boca cada vez mas y mas.
He terminado de comer, resuena casi como una orden en la habitación.
Tú guardando mi polla en mi pantalón te levantas y recoges toda la mesa mientras yo disfruto de la vista viendo como contorneas tu culo mientras caminas hacia la cocina al mismo tiempo que veo como tu liguero empieza a mancharse con hilos brillantes de los flujos que vienen de tu coño… podrás ser muy obediente, pero sigues siendo una puta cerda asquerosa.
Yo decido llevar el vibrador la máximo desde mi móvil lo que ocasiona que se te haga mas difícil caminar con todos los platos en las manos. haces lo que puedes pero al llegar al fregador es demasiado para ti y dejas caer los platos sobre el, rompiéndose en pedazos. Decido asomarme y te veo apoyada con ambas manos sobre el fregadero, con las piernas dobladas hacia dentro a punto de desfallecer por la excitación.
Decido acercarme a ti desde atrás.
-Aun te falta mucho por aprender pequeña, una de mis manos saca violentamente tus  pechos del escote del vestido y tirando de tu cabello fuertemente te llevo hasta la isla del medio de la cocina haciendo que tus putas tetas se aplasten contra el mueble.
Ahora aprenderás a controlarte zorra, levantando tu pequeña falda y sacando mi aun dura polla por la mamada de mi pantalón decido metertela de golpe por el culo sin miramientos ni ninguna contemplación.
Lo siento mucho señor, acompañado de un chillido estruendoso que salio de tu boca previamente inundaste la habitación con sonidos a sexo del bueno.
Mi polla entraba y salia brutalmente de tu culo, mientras tu coño se estremecía con el vibrador aun al máximo a lo que empece a complementar con azotes en tu culo con la mano que me quedaba libre. uno, dos, tres, cuatro y así sucesivamente empece a azotar tu puto culo mientras chillabas cada vez mas fuerte con aquella mezcla de dolor y placer en tu voz que se que te encanta.
Empece a sentir como te corrías, empece a sentir como tu culo apretaba mi polla en un orgasmo que estabas teniendo culpa del vibrador y que no estabas pudiendo controlar… me habías fallado una vez mas. yo estaba tan excitado que estaba a punto de correrme también…
– De Rodillas puta, a lo que saque mi polla de tu culo y apague el vibrador el cual habías dejado manchado completamente.
– Te has corrido sin mi permiso puta asquerosa, te replique
Perdóneme señor, no volverá a suceder
Sin dejarte reaccionar al fin de tu frase lance un escupitajo a tu cara, es lo que mereces por desobediente
-Das asco zorra, no mereces ni que me corra en tu puta cara… a lo que empece a correrme en el suelo entre gemidos y bramidos.
-Limpia el suelo con la lengua zorra... que no quede ni una gota, y no quiero volver a verte hasta que hayas limpiado todo el desastre que has dejado con tu coño y tu tontería…
Y así me aleje de la cocina, dejándote ahí tirada sobre el suelo, agotada del orgasmo, humillada una vez mas.. tal y como te gusta

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