Cuando mi marido llega de trabajar * Relato hetero


Esto pasa con cierta frecuencia. Soy TV full time, vivo para atender y complacer a mi hombre, sólo para eso.

Me encanta tomar hormonas y hacerme más hembra cada día, ahora mis tetas son 34 b y la mi cadera se está torneando, me encanta usar lencería y estar dispuesta siempre para él.

Es la una de la mañana, llega tarde en ocasiones porque lo cambian de turno.

Al llegar pasa al baño, sale y se desviste quedando en boxers y se acuesta al lado mío.

Yoestoy dormida pero lo siento, y quiero seguir dormida. Se acerca a mí, me la restrega en la cadera, estoy boca arriba, tengo mi bata, tanguita y bra; siento que se le va parando, no puedo despertar, quiero dormir pero él trae ganas.





Levanta la sábana, se pone frente a mí, me baja la tanga, abre mis piernas y las sube deteniéndolas con sus brazos. Él hace todo, yo estoy dormida.

Ni  siquiera me sube la bata para ver o para chuparme las tetas. Su verga es de buen tamaño y muy dura, se la ensaliva, la pone en mi hoyito y me la mete toda, hasta el fondo.

Yo no puedo moverme y a mi marido le excita que no me mueva cuando tengo sueño. Siento muy rico cómo empieza a clavármela, cómo me empuja con toda su virilidad, me dejo coger solo por él, le pertenezco toda.

Se acuesta en encima de mí y sigue cogiéndome, solamente puedo poner mis brazos en su espalda, no me muevo mientras él la mete y saca, nada más quiere aliviarse en mí, eso me gusta porque para eso soy su esposa, soy consciente de que a los hombres hay que tenerlos bien comidos, bien vestidos… y lo otro.

Me gusta ser mujer, me gusta ser su mujer.

Así sigue bombeándome, riquísimo, sin cambiar de posición, encima de mí. Me calienta mucho ver mis pies al aire, que mi marido me tiene así y que me puede tener las veces que quiera.

No habla, yo tampoco, sólo me está cogiendo, es una cogida breve, como de 10 minutos, sólo para que se relaje luego de su día de trabajo, es su derecho, para eso me mantiene.





De pronto empieza a moverse más rápido, bajo mis manos a sus nalgas, sin apretarlo como cuando estoy despierta, gime y empieza a darme chorros y chorros de su semen caliente, delicioso!

Es cuando me siento más mujer, cuando mi marido se está viniendo dentro de mí, es una gran emoción saber que está dejando su hombría en mi intimidad, es muy intenso saber que eso me hará más hembra cada día, pienso que en está ocasión tal vez si me embarace, me sueño panzona con algo de mi hombre adentro de mí.

Quiero recibirlos hasta el fondo, con toda adentro de mí, muy abierta para recibir a mi macho.

Así termina, se relaja y queda dormido sin sacármela, miro al techo, me siento realizada, plena, satisfecha de ser mujer y de ser su esposa

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