sexo en el atutobus

El autobús – jovencitas


Hola, soy Vale, tengo 27 años, soy soltera y vivo con mis padres y hermanas, no soy una gran puta, pero tengo una personalidad decidida y cuando tengo ganas de hacer algo distinto me atrevo a hacerlo.

No me considero extraordinariamente guapa, pero se que tengo mis cosas, mido 1.60, pelo negro medio crespo, medio largo y con volumen, tengo un poco de sobrepeso, pero no me considero gorda, y tengo un biotipo curvilíneo con cintura, lo cual me hace un trasero normal tirando para bueno, en las tetas esta el fuerte, no son inmensas, pero tiene un volumen llamativo.

Aparte acostumbro a usar escotes que dejan a varios babosos, también siempre me dicen que tengo una cara muy linda.

Trabajo 2 días de la semana en una ciudad que queda a 1 hora y media de la ciudad donde vivo, tomo el bus en un paradero cerca de mi casa los martes y sábado.

Los miércoles siempre va lleno contrario de los sábados donde hay veces donde de 48 asientos no hay más de 10 ocupados.

Un sábado como siempre me levante temprano para prepararme e ir a trabajar, note que no había nadie en la casa, todos haciendo sus cosas.

Siempre que estoy sola me pongo caliente y me toco un rato, como tenía tiempo de sobra para prepararme y salir, le di al tema y me comencé a tocar rico.

Se me fue la hora así que apenas terminé me fui a la ducha bien rapidito, pero me calenté de nuevo con la regadera y me la pase un ratito por abajo, llevaba 2 orgasmos y recién eran las 8, eso me atraso otro poco así que me fui a vestir, hacia calor y no quería usar algo que me apretara tanto la entre pierna porque la tenía fuego aún.

Me puse hot pants blanco elástico que es super cómodo y un vestido verde botella primaveral medio largo con escote, con zapatilla rojas para que combinaran con mi labial, luego comí algo rápido y salí.

Caminando a la parada sentía como me ardía la concha de tanto que frote antes, me la había dejado roja, menos mal me llegaba aire por debajo.

Como me había atrasado, iba un poco justa de tiempo (aunque tampoco hay problemas si llego tarde, mi trabajo no tiene horarios fijos), estaba sola en el paradero así que tome el primer bus que paro.

Al subir salude al auxiliar, era joven, de hecho, se veía menor que yo, delgado y pelo corto y bien peinado, no note nada más en ese momento, también salude al chofer, un cuarentón con algo de sobrepeso y bigote.

Al entrar me di cuenta de que había solo un pasajero, un hombre mayor, yo era la única pasajera aparte de él, me sorprendí al principio, pero como dije, los sábados a media mañana viaja muy poca gente.

Por lo general el pasaje te lo cobran a mitad de camino, así que me senté y me relaje, aún sentía media adormilada la concha de tanta fricción, me había excedido y todavía sentía un calor, a los 15 minutos el hombre que iba de pasajero se paro y se bajo en un pueblo, así fue como quede sola de nuevo, igual de sola como en casa, me entro la calentura nuevamente pero con el plus de la sensación de que ahora me podían pillar y me daba morbo.

Lo primero que hice fue sacarme el hot pants, que si bien era cómodo, tenía tan sensible la concha que cualquier rose me dolía, así quede libre y me empecé a tocar, me dio un calor tremendo, ya que al parecer no estaba prendido el aire del bus, pero estaba tan caliente que no me importo e hice para atrás mi asiento y el del lado, para poder subir las piernas.

Me volví loca en un momento hasta que paro el bus en un paradero ahí pensé que se acabaría todo y subirían más pasajeros, así que me acomode baje las piernas y arregle, me di cuenta que estaba empapada, toda mojada por la transpiración, en verdad hacia mucho calor dentro, tenia todo el cabello húmedo y la cara roja.

Tome papel higiénico y comencé a secarme, mientras me fije que no había subido nadie y solo fue un control carretero, en eso entro el auxiliar y comenzó a revisar los asientos, limpiando y acomodando las cortinas, cuando llego a mi lugar me saludo y me pregunto si necesitaba algo, al mirarlo note que me miraba las tetas todas transpiradas

Me dijo -hace calor aquí, le diré al chofer que prenda el aire. Le agradecí, hablaba bien el tipo y era simpaticón, pero la cara que puso al mirarme el escote me dejo más interesada, se devolvió a la cabina para pedir que prendieran el aire y en seguida comenzó a salir aire helado, al volver a mi me pregunto si estaba mejor así, le dije que si gracias -que bien, porque aparte del calor había como un olor a.. un olor fuerte, –

¿Cómo a qué? Le pregunté, me puse roja y en ese mismo momento comencé a sentir olor a mi sexo, -nada nada, olor a encierro, me cambio el tema haciendo notar que era la única pasajera, yo me reí, -si estoy acostumbrada los sábados, pero primera vez que estoy sola, me volví a reír, mientras notaba como me seguía mirando las tetas, mientras yo sentía como me palpitaba la concha y me empezaba a calentar de nuevo.

Siguiendo con su labor me dice que no me preocupara que al llegar al próximo pueblo de seguro de subía mas gente. Me dejo sola y fue más atrás, ahí fue cuando se me puso la idea en la cabeza, ya me tenia caliente y solo porque lo pille mirándome las tetas, así que me decidí en hacerlo y comenzar rápido.

Me acomode el escote para que se me vieran aun mas las tetas y me ordene el pelo hacia el lado para no taparlas, me arremangue el vestido para que se me vieran las pierna, hasta yo misma me notaba exquisita con el plus de que estaba toda transpirada, el canalillo todo húmedo, espere a que se devolviera.

Cuando se devolvió pensé en pararlo, pero no hizo falta, el mismo me volvió a hablar, -¿está mejor la temperatura? -Uff si mucho mejor, le respondí, ya me había cambiado hasta la voz con toda la calentura, -ya veo que mucho mejor, me dijo mirándome bien por todos lados.

Fui directa para no demorar más el asunto, -eres bueno para mirar tú, ¿eh? En ese momento le cabio la cara y se sonrojo, -disculpa, no quise incomodarte, es que se me fueron solo los ojos, disculpa nuevamente.

Espere un poco y me largue a reír, -no te preocupes, me encanta que me miren, le dije, -lo que si mucho me miras tu y yo poco miro, el no entendió a la primera así que li dije, -que tú también me debería mostrar digo, para que se justo, ¿no? Le volvió la cara de antes, pero más picarona y me dijo, –

¿Qué quieres ver?, -mmm a ver, sácate la camisa, se rio y comenzó a sacársela, no tenia mucha maravilla, era delgado, pero no un palo, lo que si tenia un par de tatuajes que me parecieron sexy, lo cual me calentó más.

Cuando seguía el juego, el bus comenzó a parar, y me dice, -hasta aquí llegamos, se estaba yendo y le digo, -dile a chofer que no pare y te dejo que me cojas, me quedo mirando y entro a la cabina, en ese momento yo ya estaba muy caliente, comencé a sentir como el bus agarraba velocidad nuevamente.

Al minuto sale el auxiliar, -¿en que estábamos? Me dice, yo me levante y me hinque, él se acerca y comencé a desabrochare el pantalón, se notaba duro, lo tenía caliente, al bajarle el pantalón salió como expulsado su pene, lo tenia limpiecito rasurado, se notaba un tipo higiénico, enseguida me lo metí a la boca, estaba riquísimo, me excite aún más con la situación, estaba dentro de un bus en movimiento chupándosela al auxiliar en el pasillo.

En un momento se movió brusco y me fui para adelante, casi me lo trago, me dio una arcada feísima el tipo todo lo contrario, se volvió loco.

Cuando me la estaba sacando me agarro del pelo y me empujo fuerte otra vez, casi vomito y me lloraron los ojos, ahí me entregue completita, agarrándome fuerte metía y sacaba el pene de mi boca hasta que paro, en eso me agarro el vestido y me lo saco casi de un movimiento.

Quede completamente desnuda, -que rica estas, ni muy flaquita ni muy gordita, perfecto para tener de donde agarrar, se rio y me dijo que escupiera toda la saliva que me había quedado en la boca en mis tetas.

Lo hice y me comenzó a pasar su pene por las tetas babeadas, ahí me levanto y llevo al asiento, me puso mirando para atrás hincada en el asiento, pensé que me la iba a metes, cosa que ya estaba queriendo desde hace rato, pero comenzó a chuparme con fuerza, como mi concha ya estaba toda irritada, no me dio el rechazo inicial, en seguida me dio un placer tremendo, le grite -más fuerte, y así lo hizo, fue tanto que me dio un orgasmo de los tiritones, tanto que comencé a subir por el respaldo casi cayendo al asiento de atrás.

Menos mal que el me agarro de las piernas, pero no me devolvió al lugar, quede encima del respaldo del asiento, mirando hacia atrás y me siguió lamiendo.

Me pregunto, te gusta por detrás?, yo todo le decía que sí, que sí, y comenzó a lamerme el culo, me encanta que me laman el culo, ya era necesario, porque mi concha necesitaba un descanso, yo seguía arriba del respaldo con su lengua en mi culo mientras me tenia agarrada de las pierdas, ya estaba bien excitada y le grite nuevamente, -métemelo, y en ese mismo instante siento un tirón hacia atrás, y caído hincada el asiento nuevamente, pero con su pene duro presionándome el culo.

Casi me morí de susto y le dije me la metiera por delante. En ese momento tome de nuevo la iniciativa que había perdido hace un buen raro y lo senté me puse encima de el con mis tetas en su cara.

Comencé a apuntarle a su pene erecto, cuando lo encontré, el lo notó y me bajo con fuerza hacia él, se sintió tan rico, era lo que estaba buscando desde que desperté esa mañana, tener un pedazo de carne caliente dentro de mí, solté un suspiro intenso, me quede quieta unos segundos, el puso sus manos en mis nalgas y comenzó a moverme hacia adelante y hacia atrás.

Cuando me llevaba hacia él, me abría todo el culo y su pene entraba todo lo que podía en mi concha, yo estaba como en transe y solo atine a agárrame muy fuerte de él pasando mis brazos bajo los suyo y sosteniéndome de sus hombros, así estuvimos mucho rato hasta que el comenzó a venirse.

Me separe de él y me moví con más fuerza, me hice para atrás apoyándome del respaldo del asiento de adelante, y el soltó mis nalgas para agarrarme fuerte las tetas, mientras yo me seguía moviendo para adelante y atrás, con toda la excitación me pregunto -¿Dónde la quieres?,

Entendí de inmediato, no me gusta que me lo echen en la cara, menos en la boca, solo se lo permito a novios o gente de confianza, le dije que me lo dejara adentro para tenerlo todo el día ahí, eso que le dije pareció excitarlo aún más.

Comenzó como a rugir, me acercó a él, acomodó mi pelo y me lo tiro hacia abajo, yo quede mirando hacia arriba toda forzada, pero me seguía moviendo y moviendo mi culo, cada vez más rápido y él cada vez más rugía, nunca había visto a un hombre tan ruidoso teniendo sexo.

Eso me calentó, ya casi me venia y el se estaba aguantando, le grite nuevamente, -me vengo, me tiro aun mas el pelo hacia atrás, ya casi no podía moverme, salvo abajo, hasta que termine, él eyaculo dentro de mí, sentí el juguito caliente como entraba y lo volví a abrazar, y me soltó y puso nuevamente sus manos en mis nalgas para el ultimo tirón hacia él, donde me volvió a abrir el culo.

Yo quede muerta, de verdad muerta. Me saque su pene, me quede arriba suyo mientras nos besábamos el cuello uno al otro, en eso el mira por la ventana, faltaba poco para llegar, me levante y me senté a su lado, el comenzó a vestirse yo aun muerta me esperé, total solo debía ponerme el vestido, lo cual no costaba nada.

Me dio un beso diciéndome que me esperaría afuera, al quedar sola me empiezo a fijar que esta echa mierda, toda despeinada, con el maquillaje todo corrido por las arcadas, con olor sexo no, sabía qué hacer, me vestí, me arregle lo mas que pude…

Llegamos y al levantarme estaba toda dolorida, fue realmente duro el tipo.

Al salir me despido del chofer quien me dice en tono de broma, -a ver cuándo nos toca de nuevo, pero para la próxima maneja el otro, yo me puse roja sonreí con nerviosismo, en ese momento se fue toda la calentura y me di cuenta de todo lo que había hecho, ya abajo estaba esperándome. -A todo eso me llamo Felipe y se rio, -valentina, le dije, me pregunta -¿te quieres duchar?-

Parece que se notaba mucho mi incomodidad, era justo lo que quería, ,si, le dije -dale te consigo el camarín de empleados del terminal.

Me llevo y me pude sacar toda la suciedad y viscosidad que traía, iba un poco atrasada, así le di las gracias, mi número y nos despedimos.

Al rato me llego un wsp de él: -supongo que al ducharte no te sacaste lo mío que te dejé dentro, le respondí: -claro que no, lo tendré todo el día conmigo






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