La amiga de mi madre * relato maduras


Cada año hacen como un carnaval de primavera en donde vivo, nunca me llamaba la atencion asi que un día como no tenía nada interesante que hacer decidí ir a ver lo que había.

No encontré nada divertido asi que me metí al sonido, en México se acostumbra cerrar las calles para que pongan musica de salsa y cumbia y la gente baile.

Entré y nada fuera de lo común hasta que me encontré a una vecina, su nombre es Erika, su apellido quien sabe, pero lo que importa aquí es que ella era amiga de mi mamá, osease que en ese entonces ella tenía sus cuarenta y tantos, pero siempre me gustó, de hecho mis primeras masturbaciones eran dedicadas a ella, una morena de ojos claros, pechos medianos firmes, trasero paradito y siempre de minifalda mostrando sus piernas torneadas.

Ella me vio, me saludó y de inmediato me sacó a bailar. Yo no me negué, ella traia una minifalda café y unas medias color carne, se veia maravillosa con su blusa entallada que resaltaba sus tetas sin sostén.

Me quedé con ella bailando y tomando, asi estuvimos hasta casi el final de la tocada donde ya casi no había nadie, yo aproveché para darle sus arrimones, ella se dejaba de hecho me acariciaba las nalgas y me pegaba las suyas.

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Salimos del baile y como somos vecinos nos fuimos juntos, en eso ella me comenzó a besar, yo no me negué. Besaba muy rico, tenia labios carnosos, yo me excité y comencé a acariciarle su cuerpo.

Mis manos bajaron de su cintura a sus nalgas firmes, ella me besaba el cuello y yo el suyo, nos fuimos hacia un callejón, yo le metía mano, ella traía medias que le llegaban a los muslos, mis manos se introducian debajo de su tanga.

La calentura nos invadió, estábamos desesperados por hacer mas, vimos un trailer abierto que es donde llega el sonido de la fiesta, ella me dijo que nos subiéramos a el, yo calentísimo la obedecí.

Al subir inmediatamente nos fuimos hasta la parte de atras, ella se quitó su blusa y sin decir mas me acostó y me quitó mis pantalones y mi truza.

Comenzó a mamarme muy rico mi verga, lamia mi cabecita y luego se la metia hasta donde pudiera, yo saqué mi celular y comencé a grabarla, ella miraba la camara y sonreía mientras seguia comiendo mi pene…

Con su suave mano masturbaba y acariciaba mis bolas, era una experta mamando, con cada chupada mi miembro se ponia mas y mas duro. La excitación de saber que en cualquier momento nos descubrirían nos envolvía. Yo la seguía grabando, ella levantó su falda y quitó su tanga y comenzó a poner la cabecita de mi verga en su clitorishúmedo…

Yo acariciaba sus piernas cubiertas por esas medias que traia, ella me besaba y poco a poco se introdujo mi verga, comenzó a cabalgarme de manera riquísima, yo acariciaba y chupaba sus tetas de pezón oscuro.

-Ahh¡ niño que rica verga tienes!
-Uhm muevete mas, muevete!

Ella movia sus caderas para que ambos sintiéramos mejor, yo comencé a embestirla mas duramente, ella gemia y me agarraba para que no se la sacara..

-Ahhh que ricoo, metemlaaa ahhh
-Que ricas nalgas, aprietas riquisimoo!

Los ruidos afuera aumentaban, ella mas se excitaba y mas se movia, yo le arañaba su espalda y le daba pequeñas nalgadas, escuchábamos voces ambos nos excitábamos mas y se reflejaba en nuestros movimientos.

De pronto senti como ella comenzó a moverse como si se convulsionara, se estaba viniendo, sentia su liquido y por sus movimientos logró que yo tambien me viniera.

-Ahhh, papasito que ricooo.
-Uhmm, que ricoo!

Reposamos unos minutos, después de cambiarnos salimos cuidadosamente del trailer. La llevé a su casa, ella antes de entrar me besó pasionalmente, esa fue la unica vez que tuve sexo con ella. Ahora cada vez que me ve pasar me lanza una sonrisa cachonda la cual recibo con gusto.

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