La llamada * Relato sexo con maduras


El teléfono empezó a sonar. ¡Que pronto empezaba el día hoy!

Apenas acababa de entrar en el despacho y maquinalmente descolgué, sin muchas ganas. La voz al otro lado sonó algo ronca, pero me animó al instante.

A – ¡Buenos días!

Su voz al teléfono sonaba somnolienta.

B – ¡Buenos días, corazón! Veo que te levantas pensando en mí.

A – ¿Cómo sabes que me acabo de levantar?

B – Por tu voz, supongo que lo estás haciendo ahora.

A – ¡Pues te equivocas! Aún estoy en la cama.

El murmullo de la ropa de cama y como se desperezaba me lo confirmó.

B – ¿Y nada más despertarte has pensado en mí? Me encanta. ¿Qué llevas puesto?

A – Estoy desnuda.

B – Desnuda en la cama y pensando en mí.  Me encantaría estar ahí. A los pies de la cama contemplándote, para sacarte unas fotos mientras te desperezas. Es más, las sacaría antes, cuando estuvieras todavía dormida o medio adormilada, para tenerte conforme despiertas.

Puede que ni si quiera me preocupara de las fotos. Que te recorriera con mis dedos para que te despertaras, que jugara con tus pezones con las yemas de mis dedos muy suavemente, recorriéndote con una leve caricia, para que fueras despertando dulcemente.

Puede que te despertaras cuando mi lengua jugara con tu clítoris, mientras tomaba mi desayuno.

A – ……., aún estoy dormida pero me gusta lo que me dices.

B – La verdad es que me gustaría jugar contigo muy dulcemente.  Empezar con una leve caricia y seguir así. Sin prisas. Muy suavemente y apenas rozándote.

A – Me gusta lo que me dices.

B – Disfrutar de tu cuerpo, sin pedir nada más. Hacerte sentir las yemas de mis dedos, mis labios, mi lengua, mis dientes por todo tu cuerpo. Pero tan suave que siguieras estando medio adormilada, disfrutando de la situación.

Hacerte sentirlo muy lento, muy cariñoso, muy dulce. Sin ninguna prisa.

A – Me estás poniendo cachonda.

B – Estás desnuda en la cama. Todavía medio adormilada, desperezándote entre las sábanas. Disfrutando de esa sensación de comodidad y pereza.

Y lo primero en que has pensado es en mí. Te hubiera gustado tenerme a tu lado y por eso has alargado la mano hasta el teléfono y me has llamado.

A – Si.

B – Apuesto a que la otra la tienes en el coño.

A – ……………

B – Sabes muy bien que si estuviera ahí te despertaría muy dulcemente. Te acariciaría con suavidad y te comería a besos muy tiernos. Sabes que te follaría sin prisa, muy pero que muy lentamente, para que me sintieras dentro de ti y disfrutaras de paso a paso. Sensibilizando cada pliegue de tu piel, calentando y disfrutando de todo tu cuerpo.

A – ………………

B – Llevarte poco a poco hasta un orgasmo lento, dulce y que te dejaría satisfecha y completa.

A – …………….

B – Sabes que lo mismo que puedo follarte salvajemente hasta hacerte gritar y poner celosas a las vecinas. Puedo hacerlo cariñosa y dulcemente para que te corras con apenas un gemidito explotando el orgasmo lentamente en ti.

A – ………………..

B – Sabes que puedo pasar del blanco al negro, haciéndote disfrutar en todas las escalas de grises. Sabes que puedo hacerlo. No sería la primera vez.

A – …………….( jadeante)

B – Sabes que me correría dentro de ti despacio hasta vaciarme del todo. Que te sintieras llena de mi leche. Para después comerme esos labios a besos. Unidos en un beso infinito.

A – ………………..

B – Después muy lentamente, sacaría mi polla de mi coño y te la pondría en la boca, para que recibieras parte de tu desayuno. Cuando estuviera limpia, volvería a ponerme a tu lado para continuar besándote. Mientras buscaría mi coño con un dedo, con dos. He iría sacando poco a poco mi corrida, para ir dándotela en la boca. Cucharada a cuchara hasta que hubieras terminado tu desayuno.

A – ………………

B – De hecho, estoy seguro de que, aunque no dices nada, ya te has corrido……… ¿Me equivoco?

A – …………(Dubitativamente) He mojado la cama.

B – jajaja. Bueno, parece que, aunque no estoy ahí para hacértelo, en el fondo no ha hecho falta para que lo disfrutaras. ¿Imagina si hubiera estado de verdad ahí?

A – Ufff (suspirando).

B – Lo mejor de todo es que si estuviera ahí es que ese día tendría el tiempo para estar contigo. Así que no tendría prisa. Te follaría durante toda la mañana. Elevando el grado cada vez. Hasta tenerte gritando como una posesa a la hora de la comida. Follándote bien duro, entrando hasta el fondo. Quizás contigo a cuatro patas sobre la cama, frente al espejo. Para que te vieras, mientras entraba en ti. Los dos sudorosos sobre la cama.

A – ………………………..

B – Quizás después del segundo, te llevara a la bañera. Te pondría apoyada con las manos en la pared de espaldas a mí. Enjabonaría cada centímetro de tu cuerpo, acariciándote con mis manos. Jugaría con tus pechos, mordisquearía tu cuello, acariciaría tu culo.

A – ………………

B – Primero por detrás y luego por delante. Después te enjuagaría con agua tibia. Y puede que volviera a ponerte como al principio, para follarte bajo el agua de la ducha.

A – ……………….(suspirando) Me estas poniendo mala.

B – Sabes que ya lo he hecho. Por eso me has llamado cuando te has despertado. Por eso piensas muchas veces en mí, sin poder evitarlo.

Luego te secaría todo el cuerpo, cubriéndolo de besos, antes de llevarte de nuevo a la cama, al sofá o al balcón… No sé, depende de en qué nivel de excitación estuviéramos.

A – Siiiii….Hazlo.

B – Recorrer tu piel con un hielo en mi boca. Untarte de nata o chocolate sobre la mesa de la cocina. Que fueras mi desayuno

A – …………………….(suspirando)

B – Lamer todo tu cuerpo, hasta bajar y comerme toda tu corrida…… Que desbordara mi boca y cayera por la comisura de mi boca.

A – (Gemido)……………………….. Me acabo de volver a correr.

B – Pues ya debes estar en un charco. Cuidado no te ahogues.

A – Voy a tener que cambiar la cama y secar el colchón.

B – ¡Madre mía!

Estooooooo…….. ¿Y para qué me llamabas?

A – jajaja. Ya ni me acuerdo. Para decirte que te quiero.

B – Yo también cielo.

A – Cuando vengas prepárate, porque con esto me has dejado con muchas ganas de que me hagas todo eso que me has dicho.

B- ¡A sus órdenes!

A – ¿Cuándo dices que tienes la mañana libre?…….

B – No lo he dicho, pero cierra los ojos. Piensa en cómo te follo, cómo te lleno el coño, cómo te corres conmigo, cómo te conviertes en mi putita. Dispuesta a cumplir todos mis deseos. Como enviarme una foto de esa fuente que es mi coño ahora mismo, o de ti desnuda en esa cama mojada….

¡Y espérame desnuda cuando vuelva a casa!

Un beso.

……………………………………….Y corte la comunicación.

Ahora solo me quedaba un largo día de trabajo, que se me iba a hacer más largo, por lo que sabía que me esperaba a la vuelta.

El teléfono pitaba, mostrando que había llegado una foto……

Mejor la veo luego…. Que no sé cómo voy a ocultar el empalme que llevo a los compañeros.

Y volvió a pitar por la llegada de otra foto…..

Ufff. ¡¡Que largo se me estaba haciendo ya el día!!


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