La novia de mi compañero * Relato infieles


Clarita era la novia de un compañero de trabajo, yo la conocia por esa razón. Estaba fea pero tenia un trasero riquisimo, no sabia ni hablar bien, ni escribir, pero era una cogelona.

Yo ya había escuchado rumores que era una chica muy fácil, de hecho siempre que me la encontraba me coqueteaba y me decía que cuando saldriamos.

Yo solo la manoseaba debo de admitirlo pero ese día estaba yo muy excitado. Hilary una chica de la que les hablaré después me había excitado todo el día, por como fue vestida.

Necesitaba desahogarme y jalarmela, no era opción y para mi buena suerte, al salir de la oficina me la encontré en la esquina, con un mayón negro que le marcaba todo. Yo sin dudarlo la abracé por atrás, arrimandole mi verga ya parada…

– Luiss pero como estás?
– Bien, pero no tan bien como tu
– Que forma de abrazar, jeje se ve que me extrañaste
– Jajaja si, supongo

Inmediatamente comencé a besarla, besaba rico, nos perdimos unos momentos en esos tremendos besos que nos dábamos. Yo aprovechaba para meterle la mano en el mayón, le apretaba las nalgotas y le acariciaba su cosita…

– Oye? Vámonos al hotel nena
– De plano asi ya de una vez… bueno

Llegamos al hotel mas cercano, al entrar al cuarto yo ya estaba jariosisimo, la desnudé brutalmente y me lancé a su conchita. La dedeaba y mamaba como si nunca hubiese comida.

Ella gemía y comenzaba a soltar líquidos de lo excitada que estaba, yo segui asi como unos 20 minutos de hecho ella se vino sobre mi, no queria pasion ni amor, solo queria satisfacerme, no me importaba que fuera novia de mi compañero ni con cuantos ya habia estado, yo solo me la queria coger

– Clarita te toca mami, te toca comerte mi verga.
– Ay que violento nene, pero que verga tan rica se ve, me la comeré toditaaa

Ella comenzó a chuparmela, parecia sanguijuela, no la sacaba de su boca y mucho menos se despegaba de ella, me lamia y babeaba toda desde el tronco hasta la cabecita, era una buena mamada la que me estaba dando.

-Luis que rica verga, esta grande… ya metemela
-Si la quieres bitch, pues empinate.

Se puso en cuatro, ella ya estaba totalmente húmeda de hecho ella ya se había venido una vez. Asi que sin precauciones la embestí como toro y la penetré. Le daba suave pero al mismo tiempo se la dejaba caer duro y rápido.

Estaba yo super extasiado me movía rápido, la verdad pensando en Hilary, escuchaba sus quejidos, decia que la lastimaba pero eso no me importaba ya que en mi cabeza a quien me estaba comiendo era a mi jefa y no a ella.

– Aaaaaaaaahhhhhh¡ me duele, la tienes muy grandee…. voy a vomitar
– No te quejes, tu querias verga no, pues tomala…

La seguí penetrando mientras la nalgueaba y le jalaba el cabello, ademas de vez en cuando le daba uno que otro golpe con mi puño, ya era una sesión masoquista, le apretaba los pechos, le pellizcaba los pezones, le arañaba la espalda y las piernas…

– Aaaaahh Luis duele pero me gustaaaa!
– Claro que te gusta, eres una come vergas

La empiné mas y sin decirle nada le di por su ano, un grito de dolor acompañado por unas lágrimas de ella inundaban la habitación. Yo le daba con todo, lo tenia muy estrecho y se sentia tan bien…

– Que rico culo tienes, aprietas chingón
– Sacamela por favor me dueleee
– No te hagas, si estás gozando

Le bajé a la violencia, me recosté, sin sacársela la puse encima de mi sentada y le dije que se moviera mientras yo tambien lo hacia. Nuestros movimientos se complementaban muy bien, de hecho debo de admitir que logró que me olvidara de Hilary y me dedicara a ella.

Le besaba y le mordía el cuello y la boca, ya estabamos mas metidos y mas excitados…

– Que rico amor, damela toda por mi culo bebé
– Que rico culo, tómala nena tómala, ordeñame, sacame la leche con tu culoooo!

Unos movimientos después empecé a venirme, inmediatamente se la saqué y se los deje ir en su cara. Ella abría la boca y se los tragaba.

Yo parecia manguera no paraba de venirme y ella cual si fuera agua, se los tomaba todos. Después mientras me relajaba le pedi unas mamadas nuevamente, prácticamente me la estaba limpiando con su boca.

Unos minutos después ella se quedó acostada, yo me meti a bañar, al salir tomé mis cosas y me despedí. Ella un poco molesta aceptó mi salida pero me pidió que la volviera a ver, yo le dije que si y me fui.

La verdad no tenía la intención de verla de nuevo, pero el cuerpo es cuerpo y pues la volví a ver pero más locamente, luego se los contaré.






Compartir