La zorra de la vecina * Fantasías eróticas


Quien me diría a mi que tengo por vecina a una señora madura que trae a su casa a sus amigos para que se la follen bien y le tapen todos los agujeros de su cuerpo, ya sabéis a que agujeros me refiero.

Una noche estaba yo en mi habitación a oscuras viendo la televisión, el único esplendor que se podría divisar tras las ventanas de enfrente de mi cuarto, eran las de una vecina que estaba de buen ver, por lo que podría tener sus cuarenta y nueve o cincuenta y seis años aproximadamente, cuando de pronto apague la televisión para quedar a oscuras por completo mi habitación y así que no me pudiera ver espiando tras la ventana.

Minutos después vi aparecer tras su ventana a un chico de color negro y completamente desnudo y a mi vecina agachándose para hacerle una buena mamada a ese pollon que tenía el negro entre sus piernas, ella comenzó meneándosela y seguidamente cogió la polla de ese amigo suyo y se la metió en su boca, comenzó a chupar como si aquello fuera un chupa-chups.

Un buen rato después vi aparecer a otro chico el cual también estaba desnudo y la verdad es que tampoco estaba para decirle que no a una buena mamada, era color blanco pero tendría sus veintidós centímetros de polla, por lo cual yo me dejaría follar por esos dos potrancos.

Esa señora le hacía a todo, mientras uno se la follaba por el coño al otro se la chupaba, y como se la chupaba, se metía toda la polla en la boca al mismo tiempo que se la agarraba con tantas ganas que pareciera que se la iban a quitar, después vi el intercambio de posturas entre ellos, al que se la mamaba ahora se la follaba, y al que se la follaba después se la chupaba.

La mujer daba de si para los dos y si se pusiera otro pues también, hubo un momento en el cual me quedé asombrado, vi como los dos se la follaban por ambos sitios de su cuerpo, formando un sándwich, quien me diría a mí que una noche de aburrimiento se convertiría en una noche de cine porno en vivo y en directo.

Yo desde mi ventana a oscuras y observando a mi vecina y con mi mano izquierda agarrando mi herramienta empinada, me daban ganas de presentarme en esa casa y colaborar en dicho trío y así hacer la noche más amena y divertida, sexualmente hablando.

Mientras yo miraba por la ventana como se follaban a mi vecina yo me la meneaba con placer hasta que me corriera y descargase toda mi lefa sobre el suelo.

Yo no quitaba ojo a mi vecina, ella madura con grandes tetas y sus dos manos agarrando dos pollas XXL hasta que estos se corrieron encima de sus pechos y dentro de la boca de esta madura que me tenía loco por completo.

Ya terminados de follársela y habiéndose corrido sobre ella también yo solté todo lo que tenía en mi interior y que de alguna manera me estaba estorbando dentro de mí.

Fue una noche muy intensa y caliente si nos ponemos hablar de sexo a través de mi ventana…


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